Beneficios de compartir la vida con una mascota

El anciano y su perroPor todos es sabido que en los últimos meses parece que tener una mascota en nuestra localidad y más concretamente un perro, se ha convertido en una tarea nada fácil. Para alguien que esté pensando en adoptar o en comprar uno, esta situación puede que haga cambiar su opinión y que se incline la balanza hasta decidir que no. Eso no se puede permitir, tenemos un montón de Perretes esperándote en nuestra sección ADOPTA UN PERRETE. Para intentar inclinar la balanza hacia el sentido contrario queremos dejaros este artículo que nos ha enviado Samu  y ha querido compartir con nosotros. Se trata de un artículo muy interesante, publicado por la sociedad cooperativa CELTADIA, podéis ver el documento original pinchando AQUÍ. Ellos muy amablemente nos han autorizado a publicarlo para vosotros:

Beneficios de compartir la vida con una mascota: Efectos positivos

Los animales de compañía brindan  numerosos beneficios en la vida de las personas, por lo que son considerados  como una terapia preventiva, y coadyuvante en el tratamiento de diversas  enfermedades. Diferentes estudios sobre comportamiento demuestran  que la interacción con animales es favorable para las personas tanto a nivel psico-emocional  como físico.

Además, también se ha comprobado que las personas que tienen  mascotas y establecen con ellas una relación responsable y afectuosa, viven más  tiempo y con mejor calidad de vida que las que no las tienen. Algunos de los  efectos positivos que tiene la convivencia con una mascota son los siguientes:

    • Disminuyen el sentimiento de soledad: su presencia constante hace que  las personas se sientan más confiadas, seguras y  protegidas. Su compañía también estimula el contacto físico y  la comunicación; casi todos los dueños le hablan a su mascota y la conversación  resulta más relajante debido a una sencilla razón: los animales no juzgan a las  personas.
    • Incrementan la autoestima: los cuidados y atenciones que  demandan las mascotas enriquecen los tiempos de ocio, hacen que la persona se sienta útil y generan una estrecha relación  entre humano y animal, en la que ambos intercambian cariño y emociones. Son una  constante fuente de  motivación para su dueño. Este aspecto puede ser de especial  importancia para:
      • Niños:  La tarea que supone cuidar y estar atento a las necesidades de un animal  favorece en el niño la progresiva toma de responsabilidades y la adquisición de  una mayor consciencia sobre sí mismo y las consecuencias de sus acciones.  Además de recibir un importante refuerzo emocional por parte del animal.
      • Personas  mayores: La edad, muchas veces relacionada con la jubilación, puede generar en  los mayores un vacío y una sensación de ser poco útiles socialmente. Las  mascotas requieren unos cuidados diarios, de magnitud variable pero  imprescindibles, lo que implica que los mayores sientan que son responsables de  proporcionar esos cuidados de la mejor manera, y cuando son capaces de  realizarlos, una profunda satisfacción personal.
      • Personas  con dificultades relacionadas con la autoestima: Cualquier persona con  problemas de autoestima puede experimentar mejoría al cuidar responsablemente  de una mascota. Ellas desarrollan en las personas la sensación de ser útiles,  válidas, aceptadas y queridas de forma incondicional.
  • Mejoran el estado de ánimo: las mascotas disfrutan  el presente: cuando juegan, pasean, comen o demandan caricias, se entregan por  completo al momento. Con su compañía nos enseñan a disfrutar de las cosas sencillas de  la vida, además de ser una fuente de alegría y diversión para  toda la familia.
  • Ayudan a interiorizar valores positivos: Esto es de  especial importancia para los niños, pero válido para personas de cualquier  edad. La convivencia con las  mascotas es un medio de transmisión de valores, práctico y efectivo: los niños  aprenden el respeto hacia los animales y la vida, la amistad y el amor.  Favorece el sentido de responsabilidad y promueve la comunicación entre padres  e hijos. De la misma manera, hay que  ser también conscientes que los niños aprenden directamente de los adultos a  partir del trato que observan que se les da a los animales, lo que implica una  mayor responsabilidad.
  • Estimulan el contacto social: Es fácil entablar conversación  aún con extraños cuando hay una mascota de por medio. Tener una mascota es una buena manera de establecer contactos sociales positivos con personas con quienes compartir anécdotas y experiencias sobre ella,  ampliando así el círculo de amistades. Esto fomenta la socialización de la  persona y la motiva a salir de su casa.
  • Ayudan a estar en forma: Las mascotas demandan un mínimo  de actividad física por parte de sus dueños, sobre todo si son perros, a los  que hay que sacar a pasear varias veces al día. Está demostrado que realizar  una rutina activa diaria es una de las acciones más difíciles de mantener en la  tercer edad, siendo éste uno de los factores de depresión y de desmejoramiento  de la salud. El ejercicio físico  moderado pero permanente evita fracturas de caderas y mejora el funcionamiento  cardiovascular, entre otros beneficios. Compartir con la mascota y  disfrutar de esta actividad hace que tanto ella como su dueño se mantengan  saludables.             En  el caso de personas que no pueden salir de casa sin ayuda, el simple hecho de  acariciar a un gato o perro, cepillarle el pelo… ayuda a mantener la movilidad  en las extremidades superiores.
  • Favorecen la recuperación de las enfermedades: se ha demostrado que aquellas  personas que poseen mascotas se recuperan más rápido de enfermedades como infartos y de cirugías, que aquellas  que no las poseen.
  • Apoyan a personas discapacitadas: particularmente los perros,  pueden convertirse en los ojos, los oídos y las piernas de muchas personas que padecen ciertos impedimentos físicos.
  • Disminuyen el estrés y la ansiedad: los estudios llevados a cabo  sobre personas que poseen mascotas y otras que no tienen, muestran que el  primer grupo tiene estados de ánimo más altos y periodos  menores de depresión. Si bien este efecto se manifiesta en  todos los dueños de mascotas, es especialmente beneficioso en las personas  mayores. Está demostrado que la sola cercanía de un perro o un gato produce una  disminución de la ansiedad, por ejemplo, ante una noticia clave.
  • Otro  de los efectos avalado por numerosos estudios es la regulación de la tensión  arterial que se produce al acariciar a una mascota: la tensión  arterial se reduce, además de producir efectos  relajantes en nuestro organismo.
  • Nos hacen más humanos: los cuidados y el amor hacia los animales nos  hacen demostrar mayor empatía y actitudes positivas  hacia ellos, y así aprendemos a actuar de la misma  manera con las personas.

Beneficios de compartir la vida con una mascota: Actitud responsable

Está claro que los beneficios de compartir la vida con una mascota son numerosos y comprobados.

Sin embargo, hemos de ser conscientes de que esos  beneficios están relacionados con el hecho de que los animales de compañía son  seres vivos, que necesitan cuidados a lo largo de toda su vida, sienten y  sufren dolor (como nosotros).

Una mascota no es un juguete. No es algo de lo que uno se  pueda deshacer si no nos gusta, nos da problemas o mucho trabajo. Implica  sensatez y responsabilidad, tanto si es una pájaro, un perro o un gato.

Es esencial comprender y transmitir la importancia de ser  responsable con las obligaciones que se adquieren al decidir convivir con una  mascota. Los beneficios son incontables, pero hay que estar preparados y saber  si podemos asumir su cuidado.

Algunos de los puntos sobre los  que deberíamos reflexionar:

¿Por qué quiero una mascota?

Es increíble cuántas personas no  se preguntan esto tan simple antes de acoger una mascota. Adoptar una mascota por  impulso generalmente termina en un gran error. Primero asegúrate de que todos  en la familia estén de acuerdo con tener y cuidar de una mascota. También es  importante verificar que nadie en la familia sea alérgico o asmático, ya que  estas enfermedades son las excusas más comunes por las cuales las personas  deciden deshacerse de sus animales. Las mascotas son un miembro más de la  familia, si no estás dispuesto a asumir este compromiso de por vida, no adoptes  un animal. No olvides que algunas mascotas pueden estar contigo 10, 15 o  incluso 20 años.

¿Dispongo del tiempo necesario  para cuidar de una mascota?

Los animales necesitan de su tiempo no solo para alimentarlos sino  también para bañarlos, llevarlos al veterinario, entrenarlos, jugar con ellos y  para darles cariño y amor. Perros, gatos y otros animales de compañía no pueden  ser ignorados simplemente porque estés cansado u ocupado. Hay que tener en  cuenta además que los cachorros necesitan más tiempo que los adultos, ya que es  necesario dedicar un tiempo a su educación. Muchos animales en los refugios  están allí porque sus dueños no pensaron realmente cuánto tiempo llevaba cuidar  de ellos.

¿Tengo los recursos económicos  necesarios para mantener a mi mascota?

Un animal merece tener una buena calidad de vida:  alimentación adecuada, productos de limpieza e higiene, juguetes, cuidados  veterinarios… En muchas ocasiones, los dueños invierten mucho dinero en la  compra de una mascota, y luego escatiman en el dinero necesario para que el  animal esté bien atendido (vacunas, tratamientos médicos…) También hay que  tener en cuenta que el coste económico de un animal grande (un perro grande, un  caballo…) o uno exótico (iguana, serpiente…) será mayor que el de uno más  pequeño. Pero en cualquier caso debemos ser conscientes de que cualquier  mascota supondrá un gasto extra que debemos asumir.

¿Sé cuáles son las necesidades de  mi mascota? ¿Puedo proporcionárselas?

Es necesario informarse bien antes de adquirir o adoptar  una mascota acerca de cuáles son los cuidados que requiere, el espacio,  necesidades de adiestramiento, cepillados… Por ejemplo: un cachorro de perro  puede ser adorable, pero todos los cachorros crecen, y si es una raza grande,  necesitará espacio en el piso y paseos largos varias veces al día. Una iguana  necesita un terrario de tamaño suficiente, con unas condiciones de humedad y  temperatura muy concretas. Antes de adoptar una mascota, haz algo de  investigación. De este modo, te aseguras de elegir el animal que encajará con  tu estilo de vida.

¿Estás preparado para ocuparte de  los problemas que puede ocasionar una mascota?

Infestaciones de pulgas, muebles  arañados, accidentes de animales que no están educados para estar en una casa y  emergencias médicas inesperadas son lamentables pero son aspectos comunes a la  tenencia de una mascota. Muchas personas abandonan gatos y perros porque “no  eran buenos”, simplemente porque ladraban o arañaban el sofá. Hay que tener en  cuenta que un animal no es un peluche, sino un ser vivo al que hay que educar,  entender y cuidar, y que hay cierto margen de “daños en el hogar” que hay que  ser capaces de aceptar.

¿Puedes tener una mascota en el  lugar donde vives?

Muchas comunidades de vecinos no permiten mascotas, y la mayoría de ellos  tienen restricciones, especialmente si vives de alquiler. Asegúrate de cuáles  son antes de traer un compañero peludo a casa.

¿Es para ti un buen momento para  adoptar una mascota?

La  tenencia de mascotas requiere cierta estabilidad personal, laboral, de  vivienda… Si eres estudiante o viajas asiduamente como parte de tu trabajo, es  sensato esperar a estabilizarte. También hay que tener en cuenta la presencia  de niños en la casa, o el deseo de tenerlos en un futuro, y nuestra visión al  respecto: ¿desaparecerá la mascota cuando llegue el bebé? ¿estamos dispuestos a  dedicar un tiempo a educar a nuestros niños en la responsabilidad y  el respeto hacia la mascota?

¿Sabes quién cuidará de tu mascota  cuando estés de viaje o de vacaciones?

Necesitarás tener amigos o vecinos de confianza, o dinero  para pagar una guardería para animales, o a una persona que vaya a cuidarla a  domicilio.

¿Podrás ser un dueño responsable?

Tener tu mascota esterilizada o  castrada, obedecer las leyes comunitarias o las licencias, mantener puestas las  chapas de identificación en el animal son todas cosas que forman parte de ser  un dueño responsable. Por supuesto, dar a tu mascota amor, compañerismo,  ejercicio, una dieta sana y cuidado veterinario regular también son esenciales.

Beneficios de compartir la vida con una mascota: Bibliografía y enlaces relacionados:

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